Innovación

Observar – Experimentar – Cuestionar – Inspirar – Co-Crear – Innovar

En una organización hay individuos creativos y los hay innovadores. De unos surgirán las ideas, mientras que los otros se encargarán de concretarlas en acciones que generen cambios necesarios.
El hemisferio derecho es el innovador que todos llevamos dentro. El ser humano tiene dos procesos de pensamiento. El hemisferio izquierdo se encarga del proceso analítico y verbal, mientras que el derecho es el intuitivo. A su vez, existe una conexión entre ambos hemisferios.

Debemos trabajar para equilibrar ambos hemisferios y lograr nuestro mayor potencial creativo e innovador. El WINGWAVE nos permite la estimulación bilateral de ambos hemisferios para lograr un alto rendimiento en nuestro emprendimiento.
Estamos en un cambio de Era en la que según Forrester Research, millones de trabajos se desplazarán de los Estados Unidos y Europa a la India, China y Rusia para el 2015. Se acelera el ratio de cambio cada vez más. ¿Estamos preparados para un mundo que no existe? Aparecen nuevos problemas o nuevas formas de resolverlos, Nuevas:
• Grandes oportunidades
• Empresas
• Profesiones

Innovamos cada día para resolver problemas. “La necesidad es la madre de la innovación”. Albert Einstein.
Estamos avanzando a una era conceptual y estamos dejando atrás la era de la información. Para poder navegar en esta nueva era, deberemos dominar una serie de habilidades , que harán brotar el talento innovador:
Diseño: El diseño no es decoración; es parte integral de la estructura, creado para ser notado inconscientemente e ir más allá de la función, inserto en el alma de sus productos y servicios. Es “utilidad con significado”. Cuando sus servicios estén diseñados pensando en el cliente potencial, tendrán diferenciación emocional e incluso estética.

Historias: Los datos y los hechos están ahora disponibles de forma masiva, y son esencialmente, aburridos. Lo que importa ahora es poder poner los hechos en contexto y presentarlos con el debido impacto emocional. Todos estamos hechos para escuchar historias, y esa imaginación narrativa es una competencia que marca la diferencia. Ahora bien, historias no son cuentos, ni mentiras, ni engaños. Historia es la verdad contada con personalidad, carácter y experiencia real. Las historias enseñan, iluminan y persuaden con honestidad.

Carácter Sinfónico: Si el enfoque específico, la especialización y el análisis han sido las herramientas claves para construir la era de la información, la síntesis y la capacidad de hacer analogías y detectar patrones o tendencias relacionando y articulando entre sí elementos aparentemente inconexos son las habilidades que dominarán la escena económica. Se trata de lograr la “orquestación” armoniosa de servicios y productos ya existentes para obtener algo nuevo y agregar valor, haciendo que todo suene tan bien como en una sinfonía…
Empatía: La habilidad emocional de ponerse en el lugar del otro y percibir de qué forma nuestro propio discurso lo afecta podría considerarse un talento natural más que una competencia o habilidad adquirida, pero no creemos que así sea. Esa capacidad de prestar atención a lo que otra persona expresa, tanto con su lenguaje verbal como con el no-verbal es algo que los corredores inmobiliarios han desarrollado con la experiencia. Saber cuándo te entienden y cuándo no, cuándo están de acuerdo contigo o cuándo desaprueban lo que dices sin mediar mayores explicaciones es una de las competencias clave para el futuro.
Capacidad de juego: Ser aburrido y no tener sentido del humor no equivale a ser serio y responsable. Se puede ser incluso más productivo cuando se disfruta abiertamente durante el trabajo. “Lo opuesto de jugar no es trabajar; lo opuesto de jugar es estar deprimido”, dice el Dr. Brian Sutton-Smith. La capacidad lúdica es clave para mantener el espíritu de trabajo a punto. No es casual que la tendencia de negocios de punta sea la Gamificación o juguetización. ¿No es acaso el famoso Monopoly el primer contacto que se tiene con el negocio inmobiliario?
Sentido: La capacidad de otorgar significado y trascendencia a las cosas, así como el apoyar la “realización espiritual” de los consumidores abre nuevos caminos al mercado. ¿No se ha sentido mejor donando las vueltas en el supermercado para que se eduque un niño o se ayude a las víctimas de la guerra? Y no solo el altruísmo hace parte de esta tendencia: en mundo de abundancia, los productos o servicios empiezan a importar por otra clase de valores: el sentido ecológico, el comercio con justicia social, la responsabilidad social de la empesa. Los servicios y productos que otorgan sentido a mi existencia económica son el futuro de la economía.